Esos cascos que parecen orejeras
Ya no se ven tanto, pero no veas cuando explotó la moda de ir por la calle con los cascos grandes, que encima a más de uno te lo veías por el carril bici y parecían pilotos que llevan al coche escoba detrás. Aunque con escoba habría que darles porque como se pusiera a estorbar por el carril a ver como se entera del timbre.
Y yo me pregunto: ¿Pa que te pones esos cascos, miarma?
Se aíslan del mundo con esos cascos, parecen muy cool como dirían ellos, o modernitos como diríamos los mundanos, llevan más esos cascos por estética que por calidad de sonido, pa ir conjuntaos con la ropa, las gafas… Vamos, que es como si me pongo una tapadera del váter en la cabeza porque el blanco conjunta con el negro de mi camiseta.
Pero no voy a hablar de moda que tampoco entiendo de eso.
Con el gustazo que da ir por la mañana y escuchar los sonidos del día, que sí, que muchos son los pitidos de los estresaos que van en coche, pero siempre hay rincones por los que pasar y deleitarnos con cualquier ruido o sonido que nos sorprenda. Y no digo ya si es de noche, aunque esto es predilección del menda. Escuchar el silencio, exacto, escuchar el silencio de la noche, no escuchar nada pero escucharlo todo.
Y digo yo, que si ya te compras unos casos pa aislarte del mundo y escuchar la música, al menos se deleitarán con ella ¿no? Pues lo dudo, son formas de aislarse en un mundo impersonal, y al menos así miran al frente y aunque no te cruzaran la mirada si te ven, porque ahora con la guasa que traen los móviles mas de uno se come la farola un día de estos. Porque otro gustazo sin duda es desgranar la música, cada instrumento, descubrir algo nuevo en esa canción que tantas veces has escuchao ya; pero yendo como van, la música pasa como una banda sonora a los protagonistas de una película, sin sentirla.
Ay, qué mundo tan impersonal, que no independiente, sino impersonal.
Y todo esto porque hoy he vuelto a coger los cascos, de los pequeños que conste, pa escuchar música.
Saludos a quien pase por aquí.